LUCHANDO CONTRA EL FASCISMO DESDE TODAS LAS TRINCHERAS

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Canciones de Combate

sábado, 28 de abril de 2012

LUCHAR CONTRA LAS TEORIAS REVISIONISTAS

Por: José Sotomayor Pérez

Es larga la lista de las caricaturas del marxismo; pero ahora vienen surgiendo y creciendo las caricaturas del marxismo leninismo. No hacemos referencia al revisionismo contemporáneo cuya grotesca falsificación de la doctrina científica de Marx, Engels, Lenin y Stalin es bien conocida. Nos referimos a seudo «marxistas leninistas» de reciente hornada. Veamos brevemente  sus principales falsificaciones:

Primera.- El marxismo surgió en Inglaterra y Alemania  con el "objetivo principal de  determinar las leyes objetivas que condicionan el desarrollo social".

Tal afirmación es errónea. Las tres fuentes y  tres partes integrantes del marxismo son la economía política  inglesa, el socialismo francés y la filosofía  alemana. Es oportuno a este respecto tener presente lo que dice  Lenin:

«La doctrina de Marx es omnipotente, porque es exacta. Es completa y armónica, dando a los hombres una concepción del mundo íntegra, irreconciliable con toda superstición y con toda defensa de la opresión burguesa. Es la legítima heredera de lo mejor que creó la humanidad en el siglo XIX: la filosofía alemana, la Economía política inglesa  y el socialismo francés».

De otro lado, la afirmación de que  el marxismo nació "con el objetivo principal de determinar  las leyes objetivas que condicionaban el desarrollo social para con ello  poder transformar el mundo", demuestra una incomprensión  completa del marxismo y  su nacimiento. En esta cuestión  también debemos remitirnos a la autoridad de Lenin. Refiriéndose a Marx, el Jefe de la Gran Revolución de Octubre dice: «Su doctrina surgió como directa e inmediata continuación de las formuladas por los más grandes representantes de la filosofía, la economía política y el socialismo». En otro pasaje encontramos estas esclarecedoras palabras del mismo Lenin, refiriéndose al origen del marxismo "... en el marxismo no hay  nada que se parezca al sectarismo en el sentido de una doctrina encasillada, anquilosada, que haya surgido al margen de la calzada real por la que discurre y se desarrolla la civilización universal".

Salta a la vista  que Marx y Engels no crearon una doctrina, al margen del proceso  seguido por el desarrollo de la cultura y la ciencia No fue una creación subjetiva con propósitos previamente concebidos. Fueron condiciones históricas concretas  las que determinaron  el nacimiento del marxismo, y con su aparición se produjo una transformación completa del objeto y el método tanto de la filosofía como de las  ciencias sociales. Es importante señalar que para el nacimiento del marxismo era necesaria la aparición de una clase social – la clase obrera-  que tuviera  dos caracteres o cualidades:

a)   Que sea capaz de poner fin a toda forma de explotación.

b)   Que tenga contacto directo con la naturaleza a través del trabajo

Hubiera sido imposible el surgimiento del marxismo  antes de la aparición de la clase obrera. Esta es una cuestión de principio que hoy en día es necesario recalcar, como cuestión fundamental, para poner al desnudo a toda la cáfila de seudo socialistas que viene  proliferando.

Segunda.- Otra grotesca falsificación de una de las caricaturas del marxismo leninismo es la que atribuye decenas de causas a la desaparición de la Unión  Soviética, pero oculta la verdadera causa: el REVISIONISMO. Denominador común de todos los que han renegado del marxismo leninismo  es  inventar  mil causas para  explicar la restauración del capitalismo en la URSS y la desaparición de este gran país socialista. Ocultan algo que es inobjetable: el proceso contrarrevolucionario que culminó con la desaparición de la Unión soviética, comenzó  con el XX Congreso del PCUS, en enero de 1956.

Fue en ese infortunado Congreso  que se aprobaron una serie de tesis  que en el pasado fueron derrotadas, permitiendo la construcción victoriosa en la Unión Soviética y, después, la derrota de la agresión nazifascista, punta de lanza del imperialismo internacional. Los revisionistas modernos y los seudosocialistas inventan  toda clase de argumentos y causas para  explicar y justificar la caída de la Unión Soviética y la desaparición del campo socialista, el carácter contrarrevolucionario  del Congreso  en que el  bellaco y traidor, Niikita Jruschov, después de injuriar y calumniar a Stalin,  sentó las bases del revisionismo contemporáneo, arma doctrinaria  y política con la cual todos los traidores infiltrados en el PCUS, cumplieron su labor contrarrevolucionaria, con el apoyo y aplauso de  las cúpulas dirigentes de la inmensa mayoría de los Partidos Comunistas del mundo, con excepción de los  Partidos de China y Albania.

Tercera.- Otra falsificación  es la que considera al marxismo leninismo como un conjunto de  “aportes” a  la filosofía y a las ciencias sociales. Aportar  es contribuir, enriquecer, aumentar, pero el marxismo  es  una auténtica revolución  en el pensamiento humano y no un simple  aporte. En el marxismo se produce la  unión de la teoría y la práctica, y de este modo transforma radicalmente  el rol de  toda filosofía, convirtiéndose en  un instrumento de  auténtico cambio de la vida social. La filosofía del marxismo es la única que presenta el doble carácter de ser la única  concepción del mundo de una clase social que nada tiene que temer del desarrollo objetivo de la naturaleza y de  la sociedad: la  clase obrera.

Solo en el marxismo  la fusión  íntima entre la teoría y la práctica le otorga las características que lo distinguen: el materialismo filosófico, el método dialéctico, la ciencia de la sociedad o materialismo histórico. Esta es una totalidad armónica y coherente, no un “aporte”, ni conjunto de  aportes.

Cuarta.- La “caricatura  del marxismo leninismo” que estamos comentando defiende una monstruosa mentira: "Marx demostró que el capitalismo es la negación de la producción mercantil". La mercancía es el producto del trabajo destinado a ser cambiado en el mercado a través del proceso de  compraventa. En el sistema capitalista las mercancías son producidas por la clase obrera en provecho de los propietarios de los medios de producción: los capitalistas. En el sistema capitalista la producción de mercancías adquiera carácter universal y dominante. Son mercancías no solo  todo el producto del trabajo humano sino también la misma fuerza de trabajo. Solo a don Víctor Raúl Haya de la Torre se le ocurrió  afirmar que Marx había sido refutado porque hoy existían productos del trabajo humano que no son mercancías: las astronaves, porque  no tienen precio,  comprador ni vendedor.  Esto solo sirve para probar que el Jefe del Apra jamás estudio ni comprendió por lo menos  el abc del marxismo.

Lo que importa es poner al desnudo a los “marxistas leninistas”  que  afirman que  Marx  “demostró que el capitalismo es la negación de la producción  mercantil”,   “o sea que el capitalismo  no es la producción mercantil sino su antídoto”.  No es difícil  descubrir que  los autores de estas falacias son los defensores y propugnadores de lo que llaman  “socialismo de mercado” con su correspondiente  “plan prospectivo”. Este socialismo no tiene otro objetivo que el de apartar al  Estado proletario de la dirección de la economía, dejando que sea manejada, primero por los   productores directos y después por una nueva burguesía. Los distintos “modelos” de este socialismo fueron  diseñados hace tiempo por las diversas corrientes anarcosindicalistas y  aplicados por el revisionismo contemporáneo en la restauración del capitalismo.

La circulación mercantil en el socialismo  tiene un carácter especial.  En polémica con  los revisionistas, Stalin afirmó  “nuestra producción mercantil no es una producción mercantil habitual, sino una producción mercantil de tipo especial, una producción mercantil sin capitalistas, que en lo fundamental tiene que vérselas con las mercancías de productores socialistas unificados (el Estado, los koljoses y las cooperativas), una producción cuya esfera de acción está circunscrita a los objetos de  consumo personal y que -es evidente-  no puede de ningún modo transformarse en producción capitalista y está llamada a contribuir, con su economía monetaria, al desarrollo y fortalecimiento de la economía socialista”.

Esta tesis científica  fue desarrollada  por Stalin en su célebre carta a Sánina y Vénzher, en uno de cuyos acápites dice:

“El error fundamental de los camaradas –Sánina y Vénzher - consiste en que no comprenden el error y el significado de la circulación mercantil en el socialismo, no comprenden que es incompatible con la perspectiva del  paso del socialismo al comunismo. Piensan,  por lo visto, que la circulación mercantil no es óbice para pasar del socialismo al comunismo, que la circulación mercantil no puede impedir esa transición. Es este un profundo error nacido de la incomprensión del marxismo”.

En conclusión, la producción mercantil en el socialismo  es una producción  sin capitalistas y cuya esfera de acción se limita  a objetos de consumo personal, estando excluidos los instrumentos y  medios de producción. La ampliación de la circulación mercantil socialista solo puede conducir a la restauración del capitalismo, como lo ha demostrado la experiencia  de la Unión Soviética y el Campo Socialista, hoy desaparecidos a causa del triunfo de las tesis de Sánina y Vénzher, después de la muerte de Stalin. El socialismo de mercado  es simple y llanamente capitalismo  porque  tanto la producción como la circulación de mercancías abarcan los  instrumentos y medios de producción  así como los objetos de  consumo personal.

No es casual que  todos los partidarios del socialismo de mercado  como los restauradores del capitalismo en los países socialistas, se opongan radicalmente a las tesis científicas de Stalin contenidas en su obra  “Problemas Económicos del Socialismo en la URSS”. El mismo Mao Tzedong, en un comentario a la Carta  de Stalin a Sánina y Vénzher  dice textualmente:

“Los puntos de vista expuestos por Stalin en su última carta son casi completamente erróneos. Su error fundamental proviene de su falta de confianza  en el campesinado”.

Hay sobradas razones para considerar al mismo Mao, y no solo a Teng Xiao ping, como partidario del socialismo de mercado que hoy  ha culminado con la restauración del capitalismo en la República Popular China. Y no es casual que el mismo Mao Tzedong  haya defendido  a Tito y  al “socialismo yugoslavo”. He aquí sus palabras textuales:

“Es comprensible que los camaradas yugoeslavos guarden un resentimiento particular contra los errores de Stalin. En el pasado hicieron valiosos esfuerzos por mantenerse, en condiciones difíciles, fieles al socialismo” (Sobre la experiencia histórica de la dictadura del proletariado).

Estos “valiosos esfuerzos”  por “mantenerse fieles al socialismo” de Tito y comparsa, fueron  puestos al desnudo y severamente criticados por  el Cominform (Buró Informativo de los Partidos Comunistas y Obreros)  en su Resolución del 29 de junio de 1948, documento histórico de enorme importancia  en la lucha del movimiento comunista internacional en su lucha contra el revisionismo. Constituyó  un verdadero programa de  acción para todos los comunistas del mundo para fortalece su vigilancia revolucionaria y su trabajo tanto  ideológico como político.  Esa Resolución histórica  desenmascaró  la línea completamente errónea, el abandono total del marxismo leninismo y una traición descarada a la causa del proletariado.  Esta  es la fidelidad  de los titoistas al socialismo, que según Mao, los revisionistas yugoeslavos, en condiciones difíciles trataron de mantener. Cuando se habla de la lucha del líder chino contra el revisionismo, no hay que olvidar su defensa de  Tito y el “socialismo yugoslavo”: un  “socialismo de mercado” en el que  había  -como en toda economía de mercado- grandes diferencias económicas, polarización  social, contradicciones entre individuos y grupos, búsqueda generalizada de ganancias, etc.

Quinta.- Toda caricatura del marxismo leninismo ha hecho suya la teoría  del renegado Garaudy, que  rechaza  el carácter partidista del marxismo leninismo y se opone a  que los partidos del proletariado tengan  “una filosofía oficial” ... Surge la pregunta: ¿Puede un partido  de la clase obrera  cumplir su rol  histórico sin tener una doctrina, una ideología, una filosofía?  Lenin ha dicho con sobrada  razón que “SIN TEORÍA REVOLUCIONARIA NO  PUEDE HABER TAMPOCO MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO”.

La experiencia ha demostrado que toda corriente revisionista en el seno del movimiento  revolucionario de la clase obrera,  ha comenzado  renegando  del marxismo leninismo y  desarmando ideológicamente a su partido. Así procedieron  los capitostes de la II Internacional y eso mismo hicieron  Jruschov y pandilla después de la muerte de Stalin. Es cierto que no defendieron la tesis  de  quitar  y despojar al Partido de su ideología; pero falsificaron  a tal extremo  el marxismo leninismo, que  lo convirtieron en instrumento de restauración del capitalismo. Cuando el proceso de degeneración del PCUS llegó a su punto culminante, dio a luz  su  nefasta  “Perestroika”,  que no fue otra cosa que  una traición desvergonzada, no solo al marxismo leninismo sino a la misma Unión Soviética.

Sexta.- Una falsificación del marxismo leninismo, que lo caricaturiza, es la  que defiende  la denominada “apertura socialista” como  un desarrollo del socialismo  en Cuba, China y Viet Nam. Es oportuno recordar que Lenin nunca consideró la NEP (Nueva Política Económica) como desarrollo del socialismo  después del triunfo de la Gran Revolución de Octubre en Rusia. Todo lo contrario, advirtió  con la mayor claridad  que se trataba de un repliegue obligado,  a causa de las condiciones económico sociales desastrosas  heredadas de la guerra civil y el comunismo de guerra.. Nunca se le ocurrió  afirmar que la NEP era una “apertura socialista”. Poco antes de su muerte  Lenin indicó a sus  continuadores que había que pensar en poner fin al repliegue e ir a la contraofensiva. Esta tarea difícil y  gigante le correspondió dirigir a Stalin, hasta la construcción victoriosa  del socialismo  en la Unión Soviética.

Los casos de Cuba y Viet Nam  no son iguales al de China. Los primeros  han sufrido gravemente las consecuencias de la agresión imperialista y de la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista.  Cuba sufre  el bloqueo criminal y despiadado del imperialismo norteamericano. Un repliegue y ciertas concesiones a la economía de mercado, se hicieron necesarias. Pero este no es el caso de China, cuya revolución triunfante, el año de 1949, tuvo el apoyo  y la ayuda  de la Unión Soviética  desde un principio. China comenzó a edificar el socialismo  y alcanzó logros importantes en vida de Mao Tzedong, de modo que su “apertura” no es socialista. Es simple y llanamente  restauración del capitalismo, desde el año de 1978 en que se pusieron en marcha las reformas del “seguidor del camino capitalista”, Deng Xiao ping. Hoy en China  los obreros  han comenzado a organizarse y a  luchar contra la explotación que les imponen las grandes transnacionales  imperialistas norteamericanas y europeas. Es la ley de la lucha de clases que finalmente dará al traste con  la restauración capitalista en la RPCh.

Séptima.- Toda caricatura  del marxismo leninismo es antiestalinista, desde los tiempos del gran bellaco y traidor  Nikita Jruschov. Para los auténticos marxistas leninistas la defensa de Stalin y  su obra  es una cuestión  de principios de enorme importancia. Hoy en día el anticomunismo  tiene un nombre: antiestalinismo, y es fácil  desenmascarar a los reaccionarios y revisionistas  de toda laya  por la posición que tienen frente a Stalin. Denigrando, repudiando y falsificando  la experiencia histórica de la dictadura del proletariado en la URSS bajo la dirección de Stalin, los revisionistas soviéticos abrieron el camino de la traición y la restauración  del capitalismo. Por eso, no pueden hablar de la vigencia del marxismo leninismo los que  siguen  militando en las filas  del antiestalinismo. Defender resueltamente  a Stalin y su obra es defender el marxismo leninismo, defender la causa del socialismo y el comunismo. En esta tarea histórica  estamos empeñados  todos los auténticos marxistas leninistas del mundo.

No hay que olvidar que durante toda la etapa histórica de la Unión Soviética  dirigida por Stalin, el campo socialista y  todos los partidos comunistas y obreros, formaban un movimiento sólido, compacto y combativo, con una  clara unidad de pensamiento y acción.  Su línea general era  revolucionaria auténtica y la URSS  su legítima brigada de choque. Defender  a Stalin  es  tarea de honor de todo auténtico marxista leninista. No pueden hablar de vigencia del marxismo leninismo quienes  siguen con la farsa jruschovista denominada “lucha contra el culto a la personalidad  de Stalin”.

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